28 Julio, 2016

Cuidados básicos para los niños en verano

Los padres siempre buscamos lo mejor para nuestros hijos. De hecho, el otro día me llamó la atención un anuncio de la televisión que decía que es a la única persona a la que le deseamos que sea mejor que nosotros. Yo en mi caso intento también ofrecerles la mejor educación posible, vestirlos siempre con ropa de calidad, como la del Grupo Reprepol, que son especialistas en moda infantil, o con el mejor seguro médico para no esperar si les pasa algo, pero todo nos parece poco para ellos a los padres. Y en verano más incluso, ya que es una época del año en la que debemos seguir todavía más cuidados con ellos.

Aquí van unos puntos clave que debemos tener en cuenta para que los niños se encuentren mejor en la etapa estival:

  • La hidratación. Los niños, al igual que nosotros, también corren el riesgo de deshidratarse. De hecho, los médicos suelen decir que no hay que esperar a tener sed para beber, ya que la sed ya es síntoma de que a nuestro organismo le falta el agua. Tenemos que tener en cuenta que no todos los niños, dependiendo de su edad, son capaces de pedir que les demos agua, así que tenemos que ser nosotros quienes se la ofrezcamos para evitar este riesgo de deshidratación. Los más pequeños suelen bastarse con la leche materna para estar hidratados, por lo que quizás sea conveniente ponerlos de forma más frecuenta a mamar. Y si les damos agua, no debemos pasarnos, ya que entonces es posible que llenen y luego no tengan ganas de comer.
  • El sol. Aunque cada vez estamos mucho más concienciados de los efectos nocivos del sol sobre nuestra piel, lo cierto es que a no siempre nos protegemos todo lo que sería recomendable. La piel de los niños es todavía más sensible a sus efectos, por lo que debemos protegerles bien, ya sea a través de cremas o directamente no exponiéndolos a la radiación solar. Durante los doce primeros meses de vida lo conveniente es que no tomen el sol, y siempre, tanto en ese periodo como después, debemos echarles crema de forma periódica y que sea al menos del factor 50 y especial para niños. Asimismo, no podemos confiarnos, aunque esté nublado hay sol detrás de las nubes, así que tenemos que darles crema para salir a la calle, o también cuando van en el coche, donde pega con fuerza el sol. Además, hay que protegerlos con gorras, sombreritos, bajo la sombrilla, con parasoles en las ventanas del coche para que no les dé directamente, etc. Es mejor pegar por exceso que por defecto.
  • El calor. Suena parecido al punto anterior, pero tiene que ver más con la sensación térmica que con la radiación solar. Y es que los también como nosotros sienten el calor, por lo que debemos procurar que estén fresquitos para evitar que les den este tipo de golpes de calor tan desagradables para cualquiera. Hay que pensar que los más pequeños no tienen la misma capacidad que nosotros para regular su temperatura corporal. Además, es posible que se encuentren también afectados y más desganados a la hora de comer, por lo que no conviene insistir en este aspecto.
  • Durante el verano otro de los peligros que prolifera son los bichos y las picaduras de algunos insectos. Es por esto que debemos tener cuidado para que nos las sufran, bien con repelentes o incluso con unas pulseras que se comercializan ahora y que evitan que los bichos se acerquen. Es posible también colocar aparatos en casa que se enchufan y evitan los insectos mediantes ondas o por la fragancia que desprenden. Y en caso de picadura, tratarla.
  • Por último, con el calor, hay que tener en cuenta que los niños pueden sufrir rozaduras con el pañal o incluso irritaciones a causa del sudor. Si vemos roces, podemos poner aceite, mientras que en caso de mucho sudor es conveniente bañarlos y ponerles después polvos de talco.
Cuidados básicos para los niños en verano