12 octubre, 2016

Disfrazarse, un buen motivo para sonreír

Hay muchas maneras de conseguir que nuestros pequeños lo pasen en grande en la escuela. Una de esas maneras, quizá la más divertida, es hacer que se disfracen. En Carnaval y en Halloween tenemos dos momentos fantásticos para organizar diferentes concursos de disfraces, dos momentos que son por otra parte propicios para que nuestros hijos aprendan parte de nuestras propias tradiciones y de las de la cultura anglosajona.

Sin embargo, ahí no acaban las ventajas de crear eventos de este tipo. Disfrazarnos es una excusa más para que los más pequeños interactúen entre sí, estrechen lazos con sus amigos más cercanos y hagan nuevas amistades. Este es el principal objetivo a la hora de organizar una celebración así y los educadores no lo pueden perder de vista en ningún momento.

Que poco a poco se esté acercando la festividad de Halloween me hace recordar la experiencia vivida antes del pasado Carnaval. En el colegio de mis hijos se organizaba un concurso de disfraces como el que comentaba anteriormente, y ellos estaban deseosos de participar y de portar un disfraz divertido y con el que sorprender a sus profesores y amigos.

Uno de mis hijos quería disfrazarse de niño hippie y el otro quería hacerlo de Iron Man. Sabiendo lo que ya querían, empecé a buscar tiendas y webs para adquirir los disfraces. No me quedaba demasiado tiempo, solo faltaban dos semanas para Carnaval y tendría que darme prisa para tener los pedidos justo a tiempo en mi casa y que ninguno de mis hijos se quedara sin su disfraz, cosa que les afectaría bastante.

Sin embargo, apenas tuve problemas para conseguirlo todo, porque di con un portal web llamado www.lacasadelosdisfraces.es, en el que pude encontrar los dos disfraces con suma facilidad y a un precio muy barato. Además, ambos productos no tardaron prácticamente nada en llegar a nuestra casa y por tanto no hubo nada que impidiera tenerlo todo listo para el día de Carnaval. Ver las caras felices e ilusionadas de mis dos hijos era suficiente para que mereciera la pena disfrutar de aquel momento.

El día en el que se celebró el evento ambos gustaron bastante a sus amigos con los disfraces de hippie y de Iron Man. Pero sobre todo se gustaron a sí mismos, que era lo principal. Disfrutaron muchísimo junto con sus compañeros y profesores y me dieron las gracias por haber hecho el esfuerzo de conseguir aquellos magníficos disfraces para la ocasión.

También hubo tiempo para nosotros

Sin embargo, y como vi que La casa de los disfraces también había trajes para adultos, decidí que quizá sería un buen momento para disfrutar del Carnaval durante aquellos días y agenciarme uno para salir de fiesta con mis amigos. Y, como no, así lo hice.

Decidí disfrazarme de mago adulto. La ropa y los complementos hacían que me pareciera a Albus Dumbledore, el famoso director de Hogwarts en la saga de Harry Potter. Me hacía gracia parecerme a él y por ese motivo había escogido un disfraz como aquel. A mis amigos les gustó mucho la idea y destacaron que les había sorprendido que me disfrazara aquel año y que lo hiciera tan bien.

La experiencia fue magnífica y todos estamos deseando repetir. Para Halloween tenemos claro lo que vamos a hacer y a qué portal web vamos a recurrir para adquirir nuestros disfraces. Les hablé a mis amigos de La Casa de los Disfraces y la verdad es que, después de haber visto el catálogo y los precios de los disfraces, están decididos a pedirlos allí. A mí no me extraña en absoluto que hayan decidido hacerlo, porque la verdad es que en comparación con las demás tiendas de disfraces, hacer un pedido a dicha web es más económico y más rápido que en cualquier otro sitio.

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Disfrazarse, un buen motivo para sonreír