3 Julio, 2014

El primer día de clase

Todos recordamos nuestro primer día de colegio. La mayoría de nosotros lloró un mar. Aunque después de unos días ya nos acostumbramos. Sin embargo, hay muchos niños para los que este momento se convierte en todo un trauma. Si sois padres que dentro de poco os vais a enfrentar a este reto, deberías tener unas cuantas cosas en cuenta.

Son muchos los expertos que hablan y tratan estos temas. En Alicante hay un centro especializado en el abordaje simultáneo de los aspectos biológicos y psicológicos de los problemas del niño y del adolescente, evitando enfoques parciales que tradicionalmente han perjudicado al paciente psiquiátrico. Se llama doctor José Hernández Hernández.

Los niños se enfrentan su primer día de clases de distintas formas todo dependerá de su temperamento y su experiencia previa. Está claro que no se comportará igual el niño que haya ido a la guardería previamente o que tenga más hermanos, que si se trata de un hijo único que nunca ha ido a la guardería, que le puede resultar más difícil separarse de los progenitores.

El primer día de clase hay que estar tranquilos y demostrar empatía. Al niño se le puede calmar con frase del tipo: “yo sé qué es difícil porque no conoces a nadie, pero las profesoras te van a cuidar y pronto vas a tener muchos amigos”. O “aquí vas a jugar mucho y te lo vas a pasar muy bien”.

Si llora desesperadamente hay que consolarlo un momento pero sobretodo darle tranquilidad con una actitud serena. Y decirle que acudirás en su búsqueda en breve tiempo. Incluso los primeros días se puede negociar con los profesores el que salga antes. Aunque esto se da solo en niños que tengan una gran ansiedad y se les vea en serios problemas.

Una vez que regrese a casa hay que mostrarse interesados por lo que el niño hizo y seguirlo reforzando positivamente. Preguntarle por las cosas qué hizo, por los amigos que conoció. Y ese tipo de datos.

El período de adaptación suele durar una semana. Aunque los lunes pueden ser de nuevo malos, ya que durante el fin de semana se perdió la costumbre. Si a las dos semanas el niño continúa con llantos, se trata de problemas más serios por lo que es recomendable consultar a un psicólogo.

El primer día de clase

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