5 febrero, 2018

La lencería: una ciencia con mundo propio

Si bien una cosa en concreto habla de una persona sin tan siquiera nombrarla ni abrir la boca, ésa es sin lugar a duda su ropa interior. Ésta puede ser, en efecto, a veces sensual, sexual, fetiche, revolucionaria, cómoda pero fea, espejo del alma, etc. Así es… De hecho, desde la noche de los tiempos, la lencería siempre ha jugado un papel fundamental en la vida de las personas y en particular en la de las mujeres. No por nada se dice que un hombre se viste por los pies, a diferencia de la mujer quien lo hace de dentro hacia fuera. Por ello, es importante elegir la lencería que más nos va a convenir.

Nada mejor entonces que confiar en profesionales en la materia como lo son los expertos que conforman Lencería Paqui, una tienda que lleva más de 30 años de experiencia en el sector y al servicio de sus clientes, razón por la cual se ha convertido en un referente en lencería. Sus precios verdaderamente competitivos aliados a la calidad de sus productos la hacen única. Desde la comodidad de tu casa, en tan sólo un clic, puedes acceder a un amplio y variado catálogo de lencería, ropa interior de todo tipo, tanto para mujer como para hombre, y buscar el diseño, la reducción y todo lo que necesites sin tener que desplazarte (no obstante, esta firma también cuenta con dos tiendas físicas en Leganés y Alcorcón). Ahora bien, serías tú capaz de decir ¿qué clase de ropa interior es la que mejor te siente y favorece? Ello no es una tarea sencilla, y de ello hablaremos a continuación…

¿Cómo elegir la ropa interior que mejor nos sentará?

Para empezar, hay que reconocer que son pocas las mujeres que compran sujetadores de la talla adecuada. De hecho, muchas de ellas ni tan siquiera saben que talla necesitan y qué sostén les conviene realmente. En regla general, las mujeres suelen elegir un sostén con una copa menor de la que en realidad necesitan y una banda más larga de lo necesario. Ahora bien, para no caer de nuevo en este error, te voy a describir de forma sucinta la manera correcta de tomar las buenas dimensiones de tu sujetador.

Para ello, tienes que bajar los brazos y con una cinta métrica pasar justo debajo de tus senos, estando paralela al suelo y pegada al cuerpo. La cinta métrica debe pasar entonces  horizontalmente por los pezones de tus senos. Una vez que hayas cumplido estos actos, tan sólo te quedará por mirar las tablas de equivalencia de tallas de sostenes del país en el que te encuentres o en el cual desees comprar tu sujetador. Tómate tu tiempo porque es verdad que en muchas ocasiones, por prisas y ansias mal controladas de comprar lencería, solemos comprar después de una corazonada o por capricho. Por ello, y para que eso no te ocurra de nuevo, ten en cuenta ante todo la talla, basándote en el número que define el contorno así como en el de la letra de la copa del sujetador.

La posición es, asimismo, importantísima, y para que ésta sea la correcta, el sujetador tiene que mantenerse a mitad de la espalda y no en los omoplatos. En cuanto a la presión, ésta no debe ni apretarte demasiado ni marcarte la piel. Luego, ya sólo son “pequeñeces” las que quedan como la de fijarse en el estilo o diseño, que ahí ya es cuestión de gustos y colores. Por fin, hay que subrayar que se recomienda vivamente y por lo general cambiar de piezas cada seis meses y optar por el algodón o tejidos confortables con los que una se sienta cómoda y a gusto. Pero si deseas obtener mayor información en la materia, la mejor cosa que puedes hacer es la de dirigirte directamente a los profesionales de la tienda online Lencería Paqui, quienes te dirán qué tipo de ropa interior se adapta mejor a tu cuerpo y mejor te convenga. También les podrás preguntar en qué se diferencian el sujetador “plunge” del “full cup”, así como el de la “brassière” del “bandeau”, etc. Y bueno, para acabar este post con una bonita frase, citaré sencillamente a la reina del burlesque, la famosísima Dita Von Teese, quien dijo: “Su objetivo no es seducir a los hombres, sino abrazar la feminidad”…

La lencería: una ciencia con mundo propio