27 marzo, 2016

Terapia y Psicología

Contar con un buen notario hoy en día pienso que es algo muy importante en nuestras vidas, porque hay muchos asuntos, que no son moco de pavo. Por eso yo, cuando tuve varios asuntos entre manos que necesitaban la ayuda urgente de un notario, acudí a esta notaría de Tarancón. Tuve un problema muy serio con el tema de la herencia, cuando falleció mi abuelo. Supongo que uno de los pocos temas que podría separar la unión de los miembros de una familia, es el que tiene que ver con el dinero y la herencia. El caso es que gracias a esta notaría se pudo resolver un problema que teníamos con los papeles de la herencia . Y la verdad, que tengo mucho que agradecer a este notario.

IR AL PSICÓLOGO, NO ES DE LOCOS

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Mi abuelo era psicólogo, uno de los mejores de Valencia ¿qué voy a decir yo?, no pero en serio, era un psicólogo muy amable y con una vocación por su trabajo increíble, mucha gente iba a verle desde bien lejos, a posta porque había oído que ayudaba mucho a las personas a superar sus problemas, y a encontrarse con ellos mismos. Os puedo asegurar que había largas listas de espera solo para ir a su consulta. Al final resulta que seguí sus pasos, al principio no me llamaba mucho la atención, pero empecé a escucharle hablar de cómo se podía ayudar a la gente, en cualquier aspecto de su vida, con terapia.

Eso si que iba conmigo, el tema ayudar a la gente, porque cierto es que mil veces he tenido charlas con amigos o familiares, acerca de asuntos que les preocupan, y a veces no he sabido qué decir. Pensaba que si no había pasado por la misma situación, o al menos una parecida, a algo que te está contando alguien, no se le puede aconsejar bien, porque si no has pasado por lo mismo no sabes lo que se puede llegar a sentir. Y en eso si que me sentía inutil, y mucho, porque quería ayudar, pero no sabía cómo. Por eso hablando con mi abuelo, me di cuenta que una cosa a la que me podía dedicar era al tema psicología. Por el hecho de ayudar a los demás, de saber hacerlo, de usar técnias adaptadas a las necesidades de cada uno, escuchándoles, intentando entenderles lo máximo posible para que saquen sus problemas de su interior, se abran, y poder ayudarles.

Hay personas que muchas veces, lo único que necesitan es que se les escuche, que no quieren más que abrirse, y hay veces que es mejor hacerlo a un desconocido. Y es que me lo decía mi abuelo, que había personas que iban apenas a dos o tres sesiones, porque solo neceistaban que alguien les escuchase y salir un poco de las personas de su entorno diario. Después de soltar sus problemas o preocupaciones, decían que se sentían libres y mucho mejor.

De hecho hay mucha gente que no quiere acudir al psicólogo porque lo ve algo malo o algo de locos, o porque le da vergüenza decirlo. ¿Sinceramente? Eso es una tontería. Y no lo digo porque yo sea psicóloga. Lo digo porque podemos ayudar, y mucho más de lo que os imagináis. Porque problemas los tenemos todos, y hay mucha gente que no sabe cómo afrontarlos. Podemos ayudar, dando por ejemplo, técnicas de relajación mental, formas de liberar el estrés que tenemos a diario o por un tema específico, viendo cuáles son las raíces de un problema que tenemos y que no podemos quitarnos de la cabeza, o que no sabemos cómo reaccionar ante ello…

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