1 octubre, 2018

Haloterapia: un aliado contra las alergias

Cada vez hay un mayor porcentaje de alérgicos entre la población y teniendo en cuenta esta tendencia podemos deducir que ese porcentaje seguirá aumentando año tras año. Para paliar sus síntomas hay poco que podamos hacer: vacunas, antihistamínicos y medicamentos como el urbason en caso de reacción grave. No obstante, hay tratamientos naturales y productos que pueden ayudarnos a sentirnos un poco mejor, aunque no sean tratamientos curativos. Entre ellos destaca la Haloterapia.

La haloterapia es una terapia natural que consiste en permanecer y respirar el aire proveniente de cuevas de sal. Hablamos de partículas de sal 100% natural de origen mineral a una temperatura, humedad ambiental y concentración muy pequeña que han demostrado ser eficaces para aliviar los síntomas alérgicos y algunas enfermedades respiratorias.

En la web de Saltium podemos ver que la haloterapia puede ayudar a aliviar el asma, la bronqiolitis, sinusitis, fiebre del heno, otitis, dermatitis atópica, acné, etc. por lo que hablamos de un gran aliado para nuestra salud contra lar alergias más comunes de nuestra sociedad.

Gracias a que la sal es un mineral con propiedades antiinflamatorias, antisépticas y antibacterianas, su inhalación reduce notablemente la inflamación de las vías respiratorias, el moco se licúa, se mitiga la rinitis y se alivia la irritación de la piel y los ojos.

Las sesiones de haloterapia están también indicadas para niños, sobre todo en casos de bronquiolitis y otitis. Según los especialistas de Saltium suelen recomendarse unas 10 sesiones de 40 minutos casa una, aunque a partir de la tercera ya se aprecia la mejoría. En ellas, los niños pasan un agradable rato jugando, pintando, o viendo dibujos animados dentro de las “cuevas de sal”.

Para los adultos, la sesión dura 50 minutos y se realiza en otra sala independiente donde pueden tumbarse y relajarse, mientras disfrutan de la cromoterapia y musicoterapia. Los únicos casos en los que no se recomienda esta terapia natural es en pacientes oncológicos a los que su médico especialista les haya indicado no usar este tratamientos, en enfermos de tuberculosis y enfermos de tosferina.

Por qué somos más alérgicos

Puede que muchos achaquen estos problemas de alergia a miles de teorías que, en realidad, se resumen en una única: estamos ante un problema de salud pública, sobre todo en países desarrollados.

Hablamos de un problema que puede afectar a cualquier edad, desde la más tierna infancia hasta la ancianidad y aunque las causas pueden ser muchas, podemos hablar de la conjunción de varios factores como la predisposición genética, el mecanismo epigenético y el efecto directo de factores ambientales.

En este sentido, vivir en la ciudad es peor para la salud, principalmente por los niveles de contaminación, pero también porque en las ciudades es donde más se está notando el aumento de temperatura media generalizada a lo largo del año.

Según la alergóloga Santaolalla, “en las grandes urbes es donde la alergia es más prevalente, la influencia del efecto invernadero. Éste se produce por la contaminación y la suave bajada de temperaturas a lo largo del tiempo y hace posible que aumente la incidencia de sensibilización a pólenes de invierno que hace dos o tres décadas no se observaban, tales como las cupresáceas”.

Por otro lado, la creciente tendencia de la población a no amamantar a sus hijos puede también afectar notablemente al aumento de alergias. La OMS recomienda dar lactancia en exclusiva leche materna a los bebés y hasta los dos años combinada con otros alimentos ya que la leche materna, aunque no es una protección absoluta, ayuda a que el sistema inmunológico del niño o la niña evolucione correctamente. La evidencia científica lo demuestra ya que varios estudios observan una disminución del riesgo de asma en los niños que mantienen lactancia materna al menos hasta los cuatro meses. En el calostro materno se han encontrado factores moduladores para el desarrollo del sistema inmunitario del niño que parecen ayudar a inducir la tolerancia alimentaria.

Otro factor que está causando estragos en nuestra salud es la industria alimentaria y sus aditivos ya que cualquier alimento puede comportarse como alérgeno y teniendo en cuenta que estos son cada vez más artificiales es sencillo que aparezcan alergias alimentarias de manera más asidua que antes. No obstante, esto se puede paliar llevando unos hábitos alimentarios sanos y lo más naturales posible.

Como contraposición a tanta negatividad, hemos de puntualizar que el diagnóstico actual es mucho mejor que el de hace una década, y seguimos mejorando, por lo que cada día hay más tratamientos y terapias que nos ayudan a contrarrestar  los síntomas de nuestras alergias.

Haloterapia: un aliado contra las alergias