27 mayo, 2021

La incontinencia urinaria

Se entiende por incontinencia urinaria la pérdida involuntaria de orina, en el que la persona no tiene control sobre sobre el llenado y vaciado de la vejiga urinaria, provocando un gran malestar a la persona que lo padece.

En el llenado, almacenamiento y vaciado de la vejiga urinaria intervienen dos elementos del tracto urinario inferior, que son la vejiga y la uretra. El funcionamiento se realiza en la fase de llenado, mediante la relajación de la vejiga y contracción del mecanismo de esfínteres de la uretra, lo que asegura la continencia urinaria. Mientras que en la fase de vaciado se invierte el procedimiento mediante la relajación del mecanismo de esfínteres y la contracción de la vejiga, facilitándose así el vaciado. En un funcionamiento normal del tracto urinario inferior la persona mantiene el control del vaciado al exterior de la orina en el momento y el lugar que considere más adecuado para realizarlo, sin embargo, cuando este complejo mecanismo neurológico falla aparece la incontinencia urinaria que puede tener distintos grados de intensidad, desde la pérdida ocasional de orina al realizar actividades cotidianas como pueden ser toser, estornudar, reír, agacharse, realizar algún esfuerzo o ejercicio físico, hasta sentir una necesidad tan repentina y fuerte de orinar que no tiene tiempo suficiente de llegar al baño y es incapaz la persona de retener la orina.

La incontinencia urinaria no es una enfermedad en sí misma sino la consecuencia de una alteración en la vejiga urinaria que se puede presentar por diversas patologías originando un gran malestar a la persona que la padece que llega a afectar a su calidad de vida, a su bienestar emocional y a sus relaciones sociales, lo que puede ir también acompañado de una cierta sensación de pudor o vergüenza. 

La incontinencia urinaria aumenta con la edad y se puede presentar en ambos sexos, la prevalencia es del 15 % en mujeres y del 11,6 % en los hombres, igualándose prácticamente este porcentaje en ambos sexos a partir de los 80 años, por lo que se considera que el envejecimiento de la población es un factor de riesgo que afecta a más del 15 % de las personas mayores de 65 años no institucionalizadas y al 35 % de las ingresadas en hospitales o residencias geriátricas, por lo que es uno de los grandes síndromes geriátricos y un problema de salud importante en las residencias de la tercera edad por su prevalencia, consecuencias médicas, psicosociales, funcionales y económicas. En este sentido, para este tipo de instalaciones y dado el volumen de casos que se pueden dar, cada vez son más las residencias de la tercera edad que cuentan con los servicios de LavaTur, ya que está especializada en la gestión y venta de lavadoras profesionales y todo tipo de maquinaria para lavandería industrial en sectores como residencias geriátricas, residencias militares, albergues, hoteles, peluquerías, campings, centros deportivos, etc. 

Las principales causas de problemas en el control de la vejiga pueden ser muchas y muy variadas, algunas son comunes a ambos sexos como las enfermedades neurológicas (ictus, Parkinson, esclerosis múltiple, deterioro cognitivo, demencia), diabetes mellitus, obesidad, obstrucción de las vías urinarias por un tumor o cálculo urinario, tumor cerebral… Sin embargo, otras son específicas de cada sexo, por ejemplo:

  • En las mujeres. Suele estar causado por un debilitamiento de los músculos del suelo pélvico como consecuencia de embarazos y partos, traumatismos o lesiones, menopausia, intervenciones ginecológicas, prolapso de los órganos pélvicos, etc.  
  • En los hombres. La causa más frecuente es el agrandamiento de la glándula prostática lo que se conoce como hiperplasia prostática benigna, también puede ser consecuencia de un cáncer de próstata sin tratar o un efecto secundario de los tratamientos para el cáncer de próstata. 

Existen algunas medidas que ayudan a prevenir o retrasar la aparición de la continencia urinaria como pueden ser:

  • Evitar el sobrepeso y la obesidad.
  • Reducir el consumo de bebidas como café, alcohol, refrescos y bebidas carbonatadas. 
  • Practicar ejercicios que fortalezcan los músculos del suelo pélvico.
  • Evitar comidas picantes.
  • Reducir el consumo de medicamentos diuréticos. 
  • Aumentar el consumo de alimentos que contengan fibra con el fin de evitar o disminuir el estreñimiento.

Cáncer de próstata

Según las estadísticas ocupa el segundo lugar como tumor maligno más frecuente en los varones en la Unión Europea, estando asociado generalmente a hombres mayores de 65 años. Más del 99 % de los canceres de próstata son adenocarcinomas, los cuales se desarrollan a partir de las células glandulares que son las encargadas de producir el líquido prostático que forma parte del semen. Algunos canceres de próstata crecen y se desarrollan de una manera rápida, pero por lo general la gran mayoría crece lentamente.  

La incontinencia urinaria