10 mayo, 2019

La reconstrucción de Notre Dame

Desde el lunes 15 de abril siempre estará presente la pregunta ¿qué hacías tú cuando se quemó la Catedral de Notre Dame? La imagen en llamas de todo un icono de Europa ha supuesto un duro golpe para muchos. El segundo monumento más visitado de París, solo superado por la Torre Eiffel, ardió en llamas. El fuego en la catedral quedó controlado de madrugada. Y desde ese momento más de 100 bomberos se pusieron a evaluar los daños que ha sufrido la catedral, las obras maestras que han podido rescatarse están a buen recaudo y los franceses ya piensan en la reconstrucción de su monumento más importante.

Está claro que costará mucho hacerlo. Afortunadamente  Las donaciones ya están siendo efectivas. El Ayuntamiento ha puesto 50 millones para empezar, 200 millones donará el grupo de Louis Vuitton y 100 millones, otro de los millonarios Francois-Henri Panault. Y se ha anunciado que se hará una colecta a nivel mundial.

Cómo ocurrió

La hipótesis que se está barajando por el momento se centra en una radial empleada en los trabajos de restauración. Las chispas podrían haber prendido la madera y se habrían contagiado al andamio, para extenderse por las vigas. Cuando los operarios fueron conscientes de lo que estaba sucediendo, ya habría sido demasiado tarde. Sin duda un error humano que se podría haber evitado.

Al ser de madera todo ardió. Y es que la madera conserva mucho el calor, y cuando está vieja y seca es muy fácil que el fuego se propague. Sin embargo, tiene una ventaja respecto a las estructuras de metal: es mucho más resistente La madera, en cambio, se va consumiendo con el calor, pero la parte que no se ha quemado es capaz de aguantar mucho. A eso se le añade que casi todas las construcciones antiguas tienen una cantidad de madera superior a la realmente necesaria para sujetar la estructura, y por eso no es raro que se queme la mitad y aun así el edifico quemado siga en pie.

Por qué no usar agua

Según los expertos, es preferible dejar arder la madera y la pizarra de las instalaciones que rociar los nervios con agua, porque la piedra absorbe la humedad, aumenta el peso y podría desplomarse todo el conjunto. Así que lo mejor es evitar echar agua sobre estos edificios. Algo que no se sabe muy bien y que puede dar lugar a auténticas catástrofes.

Cómo ha quedado la catedral

El techo de la catedral se ha derribado, aunque todo hace indicar que se podría haber salvado alrededor de una tercera parte. El atrio tampoco se ha salvado y dentro de él importantes obras de arte. Por su parte, sí han salido a tiempo la corona de espinas que supuestamente portaba Jesucristo el día de su crucifixión y la túnica de San Luis. También se han salvado 16 vidrieras que habían sido retiradas por labores de restauración. Desgraciadamente los tres órganos que había dentro, uno con 8.000 tubos y considerado como uno de los más célebres del mundo, han ardido en las llamas.

Es muy probable que el interior haya quedado reducido a cenizas, en especial algunos elementos relevantes como el coro o el altar, como ahora se confirma con las fotografías realizadas con un dron de la policía.

La reforma del tejado

Ahora será el momento de ponerse manos a la obra en la reconstrucción de Notre Dame. Aunque no es fácil, hay corrientes que dicen que lo mejor es dejarlo como está, mientras que otros apuestan por reconstruirlo. Lo que sí tenemos claro es que serán unos trabajos muy especiales. “En este caso hablamos de levantar estructuras, de la aguja, se tardará muchos años en levantar”, aseguran desde Cubiertas Estévez, una empresa especialista en la reforma de tejados y que, por ejemplo, trabajó en la rehabilitación de cubiertas de la Plaza de España de Valdepeñas en Ciudad Real.

Ahora, solo queda conocer cuáles han sido las causas concretas que han llevado a la destrucción de uno de los edificios más representativos del patrimonio europeo. Y sobre todo, estar ojo avizor porque esto que ha pasado en París puede pasar en cualquier catedral de España. Tenemos ejemplo como lo que ocurrió en León en 1966 de que nadie está libre de estas desgracias. Si por algo se recordará este tragedia es por la gran ayuda humanitaria que se tuvo.

La reconstrucción de Notre Dame