23 enero, 2020

Los efectos del cambio climático en la agricultura

El cambio climático en la agricultura es un hecho que ha afectado y posibilitado también los necesarios cambios para adaptarse a las nuevas realidades. Un claro ejemplo de empresa que ha puesto el mayor de los empeños es Plantvid, que creen que diferenciarse y poner su experiencia y sobre el mundo de la vid a su clientela de viticultores, algo necesario y que era un nicho no cubierto hasta su llegada en el país.  En opinión de ellos, si les funcionó, es que era lo que se buscaba, por lo que este tipo de búsqueda de oportunidades se puede extender a otros sectores del vino u otros.

Una vez dicho esto, queremos abordar el tema del gran impacto que está teniendo el cambio climático en la producción, el consumo, los precios y el comercio en el sector agrícola.

Hay que tener en cuenta que los cultivos precisan de la tierra, agua, luz del sol y calor que sea necesarios para el crecimiento. El calentamiento a nivel atmosférico lo que ha hecho es alterar las estaciones de crecimiento en múltiples partes de Europa. Las épocas de floración o cuando se producen las cosechan se adelantan ya en varios días. Todo esto lo que está haciendo es que los cambios se hayan producido en múltiples regiones.

Al sur de Europa, está previsto que las olas de gran calor, menores lluvias y del agua disponible que lo limite la productividad agrícola.

Los cambios de temperaturas y las estaciones de crecimiento afectan al aumento y propagación de especies como son los insectos, malas hierbas o enfermedades, lo que podría afectar gravemente a las cosechas.

¿Cómo se puede atender al alta demanda de alimentos y que se reduzca a la vez el impacto ambiente del consumo o la producción?

La reducción de cantidad de alimentos que se producen es una solución viable, puesto que la Unión Europea es de los productores más importantes mundiales y que cualquier bajada de los cultivos básicos puede poner en peligro la seguridad en el sector alimentario mundial y aumentar los precios de los alimentos, lo que sería bastante complicado para muchos grupos de población a la hora de acceder a los mismos.

Si se quiere que las tierras agrícolas producen mayores alimentos, harán más necesario el uso de fertilizantes, los cuales son de los mayores contribuidores al tan tristemente famoso cambio climático.

Todo este complicado problema necesita de políticas coherentes, las cuales se integran sobre la seguridad alimentaria y el cambio climático.

Lo que hay que hacer ante el cambio climático y la competencia existente por los pocos recursos, es que todos los agentes que pertenezcan al sistema alimentario, van a tener que transformarse y tener una mayor eficiencia, tanto en el aprovechamiento de los recursos como en la reducción del impacto ambiental, lo que incluirá las emisiones de gases de efecto invernadero.

Se necesita elevar el rendimiento de los cultivos, a la vez que se reduce la dependencia de los productos de origen agroquímico, por lo que deben reducirse los residuos de carácter alimentario, pues al final se incentiva la explotación de los recursos y la emisión de los gases de efecto invernadero.

En todo este proceso de cambios, no hay que olvidarse de que los agricultores tienen un papel importante a la hora de gestionar y mantener la biodiversidad, siendo un componente realmente importante en lo que es la economía para las zonas rurales.

Todo esto hace que, a la hora de encarar este problema de tanta complejidad entre la producción de alimentación y la conservación del medio ambiente, hace que deba concienciarse, tanto a la población para que no se desperdicien alimentos y consuman productos, con un importante extra, que es la de la producción de forma respetuosa con los recursos naturales, además de ayudar a que los agricultores puedan producir alimentos sin que haya daño del medio que los apoya y no desperdiciar los recursos con los que están trabajando.

Lo mejor que se puede hacer para que no se desaprovechen los fertilizantes y tener el suelo abonado, es que todos los años hagamos análisis de los suelos al principio y al acabar cada temporada, aplicando las cantidades justas en el abono y ayudar así a que se conserve mejor el medio ambiente que nos proporciona tantas alegrías a todo el sector y a todos los ciudadanos

Esperemos que las administraciones y profesionales y los ciudadanos sigamos estando a la altura y siendo conscientes de los graves efectos que tiene un mal cuidado de lo más sagrado que tenemos, nuestro propio planeta.

Los efectos del cambio climático en la agricultura