24 junio, 2020

¿Puede el disfraz esconder algún problema psicológico?

Decía Pedro Calderón de la Barca, uno de los escritores más insignes de nuestro Siglo de Oro, que “nos esforzamos en fingir y, sin embargo, no nos molestamos en tratar de aceptar lo que sí somos y mejorarlo”, y el disfraz nos ayuda a fingir, a mostrar lo que no somos, a mostrar lo que realmente somos o a mostrar nuevas facetas de nosotros mismos.

El psicólogo David Pulido del Centro de Psicología Álava Reyes de Madrid, manifiesta que “cuando nos disfrazamos establecemos un marco de juego de irrealidad que está permitido y en donde, además, podemos llevar a cabo una serie de comportamientos sin ningún tipo de límite ni penalización”.  El hecho de disfrazarnos cuando somos adultos puede hacernos desempeñar, al menos durante un corto espacio de tiempo, otro rol, ser alguien más, adueñarnos de otro personaje y olvidarnos por un momento de los límites impuestos por la sociedad, por lo que el simple hecho de escoger un disfraz u otro puede esconder diferentes significados, así, por ejemplo, los más habituales son:

  • Disfrazarnos del sexo opuesto. Una reciente investigación nos habla de que no existe un tipo de cerebro masculino y otro femenino, sino que son dos energías complementarias como el yin y el yang, de las que socialmente y por tradición solo mostramos públicamente una, quedando la otra oculta. Cuando nos disfrazamos es un buen momento para sacar públicamente esa otra realidad. En este sentido, si vosotros también queréis disfrazaros, nosotros os recomendamos que visitéis Ideal fiestas, donde encontraréis una tienda online de disfraces y accesorios como pelucas, máscaras, gorros, etc. para niños y adultos, donde en su amplio catálogo podrás encontrar todo lo necesario para el carnaval, Halloween, cumpleaños, fiestas de verano, fiesta de fin de año, etc.
  • Disfraz de un personaje público. Los disfraces de políticos polémicos como Donald Trump, Boris Johnson… o de religiosos como curas, monjas, obispos… suelen estar influidos por la cultura popular de denunciar de una forma satírica determinados abusos sociales, religiosos…, una política corrupta o puede ser una forma de posicionarse socialmente, mostrando admiración, simpatía o rechazo hacia un determinado político o ser una forma de desear su protagonismo, aunque solo sea por un corto espacio de tiempo.
  • Disfraces de estereotipos. Como los de hombres o mujeres con sus atributos sexuales extremadamente exagerados o profesiones convertidas en aptitudes seductoras como la de enfermera sexy, la monja marchosa, etc.
  • Disfraz infantil. Que un adulto se disfrace de bebé o de niño puede representar la búsqueda del niño interior que todos llevamos dentro, también puede representar una necesidad de sentirnos protegidos, cuidados o mimados, deseo de volver a la niñez, por el placer de sentirse pequeños.

El hecho de disfrazarnos, independientemente del tema que se escoja para ello, facilita la desinhibición y liberalización de la persona consciente de la seguridad que le facilita la protección del disfraz.

Además, disfrazarnos nos otorga otros beneficios, como:

  • Permite que la persona que lo realiza libere su estrés, sus miedos, temores o la tensión del día a día.
  • Nos permite ser creativos, originales, desarrollar nuestro ingenio y dejar volar la imaginación para idear, proyectar, recrear o concebir nuevos proyectos.
  • Vivir y probar nuevas vías de comportamiento, nuevos roles y nuevas aptitudes bajo un disfraz, lo que nos permite comportarnos de una forma diferente sin ser vistos, bajo el anonimato, lo que nos da la seguridad de no llegar a ser señalados ni juzgados.
  • Nos permite superar la timidez escondiéndonos bajo un atuendo, lo que nos permite vivir ciertas locuras que de otra forma no seríamos capaces de realizar. El disfraz nos aporta un anonimato que de una forma inconsciente nos proporciona una idea de seguridad e impunidad.
  • Nos ayuda a romper con la monotonía, poniendo humor y diversión en nuestra vida diaria.

Los mejores carnavales de España

El carnaval es una de las fiestas más antiguas del mundo, concretamente en nuestro país existe documentación desde la Edad Media, y que sirve de unión entre fiestas paganas y fiestas cristianas, en la que la población se reunía para tomar carne y festejar los excesos antes de que comenzase la Cuaresma. En España las más importantes Fiestas de Carnaval son:

  • Declaradas Fiestas de Interés Turístico Internacional: El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, el de Cádiz y el de Águilas (Murcia).
  • Declaradas Fiestas de Interés Turístico Nacional: El Entroido o Carnaval de Xinzo de Limia (Ourense), el Entroido de Verín (Ourense), Carnaval de Laza (Ourense), Las Palmas de Gran Canaria, Herencia (Ciudad Real), Villarrobledo (Albacete), Badajoz, La Bañeza (León).
¿Puede el disfraz esconder algún problema psicológico?