16 enero, 2019

Qué pasa con la ortografía

Los estudiantes de hoy en día, no saben escribir. Esta es la afirmación de infinidad de profesoras y profesores de este país, cansad@s de corregir exámenes, con faltas de ortografía espantosas y con un estilo narrativo, que asusta. El problema de la mala redacción, afecta tanto al alumnado de ciencias como de humanidades y sociales, si bien es cierto, que es más grave en éstos últimos, ya que en la universidad, no mejora, más bien se acentúa, y quién quiere graduad@s en magisterio, en filosofía o en historia, que no saben escribir…

Y es que llegar a carreras, como magisterio, en esas condiciones, no tiene nombre. Los estudiantes de magisterio, serán los profesores y profesoras de un@s niñ@s, a los que poco les podrán enseñar. No cabe en la cabeza de nadie, que un maestro, presente tal ineptitud. En países como Noruega, por ejemplo, l@s profes de primaria, son los mejor preparados de todos, y se les exige un expediente brillante para poder impartir clases en un cole. Saben que la educación de los peques es fundamenta, que ell@s serán los ciudadad@s del mañana, aquell@s que construirán un nuevo mundo. Con malos profesores, ya sabemos lo que nos queda…

Es posible, que los continuos cambios en el sistema educativo, unido al avance de las nuevas tecnologías, hayan favorecido la falta de interés de los jóvenes de hoy, por los estudios. La escritura, es el principal talón de Aquiles de la mayoría de los alumnos y alumnas de primaria y secundaria. Ni les gusta, ni tienen costumbre. Por eso, en algunos países ya se está estudiando la posibilidad de enseñar a los peques a escribir usando el ordenador, en lugar de la tradicional forma de escritura manual, con lápiz y papel. Una idea interesante, sin duda, y posiblemente, resulte mucho más efectiva que insistir en que aprendan a usar el boli.

Así, pues, tenemos que los estudiantes llegan a las universidades sin saber escribir, y los exámenes, los van pasando, sí. El profesorad@, ante la generalidad del defecto, no tiene más que resignarse, y tolerar ciertos errores gramaticales de menor importancia. Pero, el problema se deja ver más hacia al finalizar de la carrera. Cuando llega el momento de hace el trabajo de fin de grado, o cuando un@ sabe que debe hacer un master para completar sus estudios… Sí, el alumno, la alumna, tiene los conocimientos, sabe ordenar sus ideas mentalmente, pero no sabe, no se ve capaz, de darle forma a todo en el papel. ¿Y ahora qué?

Trabajos universitarios, TFG y TFM, realizados por docentes con años de experiencia

Para ayudar a todos estos alumn@s que, por cualquier razón no pueden hacer sus trabajos universitarios, TFM, TFG… están los profesionales de Universitarios en Apuros, donde hacen los trabajos de manera absolutamente confidencial. En ningún momento aparecerá el nombre del estudiante, ni ningún otro dato personal. Lo único que piden es una dirección de correo electrónico. Todos sus trabajos universitarios, tfg y tfm son totalmente originales, redactados por sus docentes, e incluso pueden enviar el informe de plagio para que lo veas tú mismo. En universitarios en apuros se aseguran de que el trabajo cumpla con las condiciones e instrucciones establecidas. Cuentan con una tasa de aprobados del 100%, y más del 80% de los trabajos que realizan superan el notable en sus calificaciones. El trabajo estará terminado en la fecha pactada, es uno de sus principios de calidad, y siempre seleccionan a expertos de cada materia.

Hemos escuchado muchas veces que existen empresas que se dedican a hacer este tipo tareas, y por lo general, funcionan bien y la mayoría de las personas que han solicitado estos servicios, están contentos con los resultados. Pero hay que tener mucho cuidado, porque no siempre, estos trabajos, están realizados por profesionales graduados en cada materia. Algunas, tienen profesores que se dedican a hacer todo tipo de trabajos, independientemente de su formación. Por eso, antes de contratar ningún servicio, tenemos que tener muy claro que la empresa en cuestión, cuenta con docentes para todas y cada una de las materias solicitadas.

Y tú, ¿qué opinas? ¿Crees que estamos ante un problema serio, o por el contrario, como afirman muchos, no tiene la menor importancia?

Qué pasa con la ortografía