10 febrero, 2022

¿Cómo es la atención médica en las residencias para adultos mayores?

Hoy en día, las residencias para ancianos son una opción muy solicitadas por aquellas familias que no se pueden hacer cargo de los cuidados que necesita su adulto mayor y necesitan ponerlos en manos profesionales que les permitan llevar una vida digna en la tercera edad. Además de que saben lo bien dotadas que estas residencias están de capital humano profesional que se ocuparán de todas las necesidades del adulto y de las muchas opciones de actividades que mejorarán su  vida social y su estado del ánimo.

Sin embargo, solemos preocuparnos a la hora de elegir la residencia en cuestión, intentando elegir aquella con las mejores instalaciones y servicios, que nos garantice un buen trato para nuestro ser querido y que además tenga la capacidad de cuidar de la salud de la persona con todo lo que ello implique.

La importancia de este aspecto cobró gran importancia después de los estragos caudados por el Covid, cuando los mayores de 60 años fueron los más golpeados y los que necesitaron de mayores atenciones en sus respectivas residencias.

Lo bueno es que ante esta perspectiva son muchas las residencias que han incluido variedad de ofertas en materia de salud adaptadas a la situación de cada paciente, e incluso, algunas ahora están funcionando como centros de atención para la salud de larga estadía donde se hace un seguimiento y control continuo de las diferentes condiciones físicas y mentales de sus residentes, servicio especialmente útiles para aquellos pacientes con enfermedades crónicas o de movilidad reducida.

En este artículo te presentaremos como es el proceso de atención sanitaria en la mayoría de las residencias españolas para que te informes mejor sobre este aspecto.

El paso a paso de la atención medica en las residencias para mayores

  • El ingreso

Cuando una persona mayor es ingresada por primera vez en una residencia, esta llamará a un médico para que se encargue de evaluar su estado de salud. Ya sea a través de centros médicos que se encarguen de visitar a los residentes del centro, o de personal médico contratado y a disposición dentro de la misma residencia.

Dentro de esta evaluación se tomará en cuenta una exploración física minuciosa, entrevistas con familiares y el mismo paciente, su protocolo farmacológico, estableciendo modificaciones en caso de ser necesario y solicitando pruebas adicionales necesarias para elaborar un plan de salud perfectamente diseñado para la persona.

  • El perfil del residente

Luego se elabora el perfil del residente para determinar las ayudas que necesitará a lo largo de su estadía. Recordemos que, por lo general, la persona que son ingresadas en una residencia suele ser dependiente en mayor o menor grado, necesitando ayuda para realizar actividades básicas de la vida diaria como comer, asearse, vestirse, moverse… o instrumentales (hacer la compra, cocinar, cuidar la casa, manejar el dinero, usar trasporte, administrase la medicación…). Además, también son comunes las personas que se consideran dentro
de la clasificación de anciano frágil o de alto riesgo, como los de: caídas de repetición, pluripatología, tomar más de tres fármacos con efectos secundarios importantes, o fármacos vitales de pauta estricta (insulina, anticoagulantes, antiarrítmicos…), deterioro cognitivo, depresión o enfermedad terminal (neoplasia avanzada, demencia grave y otros).

  • La intervención del médico

Los médicos que trabajen en las residencias para ancianos deberán:

  • Procurar mantener todas las funciones físicas y mentales con las que el anciano haya ingresado, e incluso, intentar recuperar algunas ya perdidas, todo con una actitud positiva, realista y de alegría ante los pequeños logros. Esto porque a su vez, será un pilar para la autoestima de la persona mayor.
  • Trabajar en la autonomía mediante terapias y programas adecuados.
  • Atender cualquier enfermedad que no requiera de movilización a un hospital, a la cual solo debe procederse en casos estrictamente necesarios, ya sea por presentar enfermedad aguda, o reagudización de enfermedad crónica, qe no se pueda tratar en la residencia.
  • Establecerá una alimentación sana, equilibrada y variada, incluyendo variedad de opciones para su seguimiento por la persona mayor y los responsables de la comida en la residencia.
  • Asistirá a todos los pacientes moribundos: mediante control de síntomas y aspectos psicológicos (dolor, disnea, anorexia, nauseas, vómitos, estreñimiento, diarrea, úlceras por presión, confusión, tristeza y depresión, ansiedad y agitación, insomnio, estrés), dándole el apoyo y consejo necesario.

Tipos de atención y servicios

Como dijimos anteriormente los servicios de atención médica que se pueden encontrar en una residencia para mayores varía dependiendo del centro y el presupuesto del paciente. Así, el equipo de la residencia geriátrica La Nueva Florida, nos comenta que hoy en día se pueden encontrar:

  • Servicios que antes eran exclusivos de los hospitales como oxigenoterapia y tratamientos intravenosos.
  • Servicios de rehabilitación entre los que se encuentran: fisioterapia, terapias ocupacional y respiratoria y logopedia.
  • Muchos especialistas (dentistas, podólogos, oftalmólogos, neurólogos o psiquiatras) pueden movilizarse hasta la residencia para tratar problemas genéricos y sencillos. No obstante, para una atención más especializada, si deberán trasladarse al consultorio del especialista.
  • Cuidados paliativos a enfermos terminales
  • Atención profesional para condiciones mentales propias de la edad como en el caso de la demencia
  • Trabajadores sociales que ayudan a los adultos mayores a adaptarse a su nueva vida en la residencia y las condiciones que le van suponiendo su avanzada edad. Igualmente, estos diseñan planes para ayudar a los adultos mayores que se sienten deprimidos y aislados. Incluso, ayudan a las familias con el proceso de adaptación, de apoyo al adulto mayor y a diseñar un plan de economía que pueda cubrir los servicios que la persona mayor necesita para su nueva vida en la residencia.
  • Se ofrece un centro con normas de convivencia y de trabajo que hagan sentir a sus residentes lo más en casa posible.
  • Muchas residencias le permiten al adulto mayor participar activamente en construirse una mejor calidad de vida. Por ejemplo, permitiéndoles tener una mascota en el centro, elaborando y ofreciendo actividades de recreación que los conecte con algún pasatiempo o pasión, y que les de espacios para conectarse con otras personas de su edad con los mismos intereses.
  • La mayoría de los centros disponen de comedores, espacios de esparcimiento, biblioteca, salas de juego, jardines, etc., que también repercuten en el estado de salud y bienestar de los residentes.
  • Las residencias para adultos mayores están a la disposición de supervisiones y controles de parte de los organismos gubernamentales que se encargan de los servicios de salud para la población de la tercera edad, quienes se encargan de asegurar que todo vaya bien y de hacer las modificaciones necesarias para su mejora, en caso de ser necesario. Al igual que esto garantiza que todos los profesionales, tratamientos e instalaciones que son ofrecidos por las residencias tienen el sello de calidad y legalidad de parte de las normativas correspondientes.

Residencias con atención personalizada

Además de las residencias que ofrecen la cantidad de servicios que mencionamos anteriormente, también existen la figura de las residencias de atención personalizada, o también conocidos como centros de vida asistida.

Son aquellas que ofrecen vivienda y servicios a personas que necesitan ayuda con su cuidado diario, como por ejemplo para vestirse, bañarse, tomar sus medicamentos y limpiarse, permitiéndoles vivir de la manera más independiente posible.

Estos tienen espacios adaptados tanto para una pequeña población de 25 residentes o, pueden llegar a los 120 o más, permitiéndoles vivir en sus propios apartamentos o habitaciones y compartiendo solo las áreas comunes, lo cual les da cierta sensación de independencia y privacidad.

Asimismo, estas instalaciones ofrecen niveles diferentes de atención de acuerdo al presupuesto de cada uno de los residentes, dependiendo de la oferta de la instalación y del estado en el que esté ubicado. Estos servicios pueden ser:

  • Asistencia con el cuidado personal, como bañarse, vestirse, comer, levantarse de la cama o sillas, moverse y usar el baño
  • Hasta tres comidas al día según las necesidades especiales y la dieta de cada residente
  • Ayuda para la ingesta de medicamentos
  • Labores domésticas
  • Lavandería
  • Vigilancia seguridad y personal en el lugar las 24 horas
  • Actividades sociales y recreativas
  • Transporte

Cómo escoger la mejor residencia según su plan de salud

Para escoger la mejor residencia para adultos mayores según su plan de salud el Manual MSD nos propone plantearnos las siguientes preguntas, para poder aprender a identificar los aspectos más importantes en la oferta de los diferentes centros:

  • ¿Los residentes pueden conservar su propio médico en lugar de utilizar el médico del centro?
  • ¿Con qué frecuencia está disponible el médico del centro y dónde?
  • ¿El centro tiene algún acuerdo con un hospital cercano?
  • ¿Si los residentes tienen que ser hospitalizados, podrán disponer de una cama después?
  • ¿Hay otros profesionales de la salud (tales como dentistas, podólogos, fisioterapeutas, optometristas, consejeros y trabajadores sociales) disponibles?
  • ¿Se ofrecen programas terapéuticos (como fisioterapia, terapia ocupacional o del lenguaje)?
  • ¿Qué servicios ofrece el centro de cuidados para los residentes con una enfermedad terminal?
  • ¿Cómo se controla el uso de medicamentos?
  • ¿Se motiva a los residentes y sus familiares a que participen en el desarrollo de un plan de cuidados?

 

¿Cómo es la atención médica en las residencias para adultos mayores?